EE.UU. probará sistemas antimisiles en aviones comerciales
La estadounidense Northrop Grumman y la británica BAE System han recibido cada una contratos por valor de 45 millones de dólares para probar la eficacia de sistemas antimisiles tierra-aire portátiles (SA-7, Blowpipe y Stinger) en aviones comerciales. La primera ha anunciado que lo hará en aviones Boeing 747 de Northwest y MD-11 de la flota de mensajería de Federal Express, mientras que la segunda ha llegado a un acuerdo con American Airlines para hacerlo en aviones que no estén en uso.
Estos sistemas de defensa, que consisten en un láser capaz de desorientar a los misiles, tienen ya muchos años de uso en aviones militares pero el alto coste de instalación, así como el mantenimiento y las dudas sobre su seguridad en vuelo, habían retrasado todo tipo de interes, pero los recientes atentados en Londres sobre transportes han encendido de nuevo la alarma.
Se estima que equipar los aparatos costaría al menos un millon de dólares por avión, por lo que serían necesarios 11.000 millones de dólares para equipar los 6.800 aviones que forman la flota civil de EEUU, mientras que el mantenimiento anual sobrepasaría los 2.000 millones de dólares. En cualquier caso, estos costes serían menores que las pérdidas generadas si se produjera una crisis del sector.
